8 jun. 2009

Que la fiesta continúe...


Ayer pudimos ver al PP en la calle Génova, celebrando la "victoria" de Mayor Oreja como si de unas generales se tratara. Aunque ninguno de los principales partidos sea de mi agrado, lo que más me escandaliza es la reacción "rebota-rebota-y-en-tu-culo-explota" del citado partido y actos de celebración como si del Rocío de tratara. No son unas elecciones generales, y el PP tendrá 23 diputados en Europa y el PSOE 21, tampoco es para cantar victoria y menos cuando han tenido la suerte de encontrarse en la oposición cuando la crisis afecta al mundo entero. Además con la abstención que ha habido lo de "la mayoría de los españoles" me parece más bien consuelo de tontos. Sin embargo lo que más me sorprende es el caso valenciano. Y es que como bien han dicho, en las comunidades en las que gobierna el PP se ha movilizado su electorado. La celebración de ayer se parecía bastante al momento en el que Camps salió del TSJ y ahí le esperaba una masa enardecida de júbilo valenciano que se muestra igual que sus representantes políticos: con mucho ruido y pocas nueces. Nada daba a entender que estaba declarando el presidente de una comunidad autónoma por delitos graves contra la administración pública. Sólo les faltaba repartir -además de senyeritas de plástico- horchata; destinaron la acera de enfrente, lejos de las cámaras menos audaces, a los que tenían pinta de gritar improperios contra el President; y así es como les quedó la noticia en los informativos de Canal9. Veamos otra forma de dar la misma noticia.

Tanto un partido como otro aparecían ayer "orgullosos" de los resultados. Viviendo en los mundos de Yupi y sin la necesaria toma de conciencia del distanciamiento ciudadano. Diría que con la sonrisa constante de unos y de otros parece que no se enteran, pero creo que por desgracia, ellos saben por qué sonríen.