sábado 5 de septiembre de 2009

Pensemos con lógica

¿Qué hace el presidente de un partido (y todo el partido) cuando a uno de sus miembros (y presidente autonómico) se le acusa de cohecho y relación directa con casos de corrupción? ¿Plantearse su culpabilidad? ¿Pensar en el buen hacer?

Nooooo!!!!!

Alabarlo continuamente y a la mínima ocasión!

¿Qué haría si no ese partido sin su mejor talismán?

martes 14 de julio de 2009

Qué fue de...

Qué fue de las chicas ingresadas en estado grave tras la vacuna contra el virus del papiloma humano...

Qué fue de la imputación de Carlos Fabra por falsificación...

Qué fue de las manifestaciones contra la victoria de Ahmanineyad...

Qué fue de los ataques contra Gaza en los que murieron 1.400 personas...

Qué fue del cierre de Guantánamo...

...

lunes 8 de junio de 2009

Que la fiesta continúe...


Ayer pudimos ver al PP en la calle Génova, celebrando la "victoria" de Mayor Oreja como si de unas generales se tratara. Aunque ninguno de los principales partidos sea de mi agrado, lo que más me escandaliza es la reacción "rebota-rebota-y-en-tu-culo-explota" del citado partido y actos de celebración como si del Rocío de tratara. No son unas elecciones generales, y el PP tendrá 23 diputados en Europa y el PSOE 21, tampoco es para cantar victoria y menos cuando han tenido la suerte de encontrarse en la oposición cuando la crisis afecta al mundo entero. Además con la abstención que ha habido lo de "la mayoría de los españoles" me parece más bien consuelo de tontos. Sin embargo lo que más me sorprende es el caso valenciano. Y es que como bien han dicho, en las comunidades en las que gobierna el PP se ha movilizado su electorado. La celebración de ayer se parecía bastante al momento en el que Camps salió del TSJ y ahí le esperaba una masa enardecida de júbilo valenciano que se muestra igual que sus representantes políticos: con mucho ruido y pocas nueces. Nada daba a entender que estaba declarando el presidente de una comunidad autónoma por delitos graves contra la administración pública. Sólo les faltaba repartir -además de senyeritas de plástico- horchata; destinaron la acera de enfrente, lejos de las cámaras menos audaces, a los que tenían pinta de gritar improperios contra el President; y así es como les quedó la noticia en los informativos de Canal9. Veamos otra forma de dar la misma noticia.

Tanto un partido como otro aparecían ayer "orgullosos" de los resultados. Viviendo en los mundos de Yupi y sin la necesaria toma de conciencia del distanciamiento ciudadano. Diría que con la sonrisa constante de unos y de otros parece que no se enteran, pero creo que por desgracia, ellos saben por qué sonríen.

viernes 24 de abril de 2009

Moral Amoral


Hace poco tuve la oportunidad de ver una película muy muy recomendable: La herencia del viento de Standley Kramer. Nos cuenta un caso que ocurrió el año 1925 en un pueblo de Tenesse en EEUU, en el que detuvieron a un profesor de un colegio público por enseñar la teoría de la evolución de Darwin en clase de ciencias. Ciertamente el profesor estaba cometiendo un delito, ya que la ley lo prohibía expresamente. Acabo de leer un artículo sobre la contínua intromisión de la Iglesia con sus leyes morales, que confunde pecado con delito -que tuvo su máximo esplendor desde la Edad Media hasta la muerte de Franco-; debate que ha vuelto a despertar tras la polémica ley del aborto.

Lo más llamativo del hecho explicado en la película y del debate desatado en España es que desde determinados estamentos se cree que el Estado laico intenta imponer una determinada moral amoral, cuando realmente ocurre lo contrario: pretenden convencer de que la única moral existente es la católica, la dictada no por dios si no por una determinada lectura de la Biblia, tomada ésta como única ley sobre la tierra. Así se intenta hacernos creer que si se aprueba la futura del del aborto, las chicas de 16 años irán corriendo a abortar, aun cuando no lo hubieran hecho si fuera ilegal; se les quita de golpe la capacidad de decidir, la posibilidad de madurar sus ideas y a los padres la posibilidad de intervenir en la educación ya que para eso ya están las leyes.

También me recordó la película a otra batalla reciente, la de Educación para la Ciudadanía, ya que sus adversarios, como los de la película, ni siquiera se habían molestado en leer el manual en este caso, en el otro La teoría de la evolución. O lo que es peor, la habían leído, pero con los ojos cerrados. Sin intentar conciliarse con los que no piensan como ellos; negando la relatividad de creencias -como se llegó a decir-, ¿cómo se puede negar la relatividad? Las creencias son tan relativas como que el de al lado ya no piensa ni cree como tú ni lo mismo que tú. Negando que puedan existir otras creencias es como se llega al fanatismo -ese que sólo vemos cuando aparece un musulmán quemando una bandera estadounidense- que intenta imponer sus propias creencias sobre la capacidad individual de pensar. El abogado de La herencia del viento, no intenta imponer una sola creencia, si no demostrar que no son irreconciliables y que el profesor no estaba comentiendo un delito, ya que la ley decía que estaba prohibido enseñar algo que niege el Génesis.

Recomiendo tanto el vídeo que he colgado, y este otro, como el artículo de Juan G. Bedoya.

martes 17 de marzo de 2009

Spain Is Different

A pesar de que llevo tiempo sin escribir, hoy sigo sin hacerlo dejo estos dos artículos que me han parecido interesantes:

España y la Historia

Hijos de la picaresca

miércoles 25 de febrero de 2009

Slumdog Millonaire

Escribo indignada -espero sinceramente cambiar pronto de registro, ya que voy a amargar al personal- por las nominaciones y premios que se ha llevado Slumdog Millonaire. Además creo sinceramente en que los oportunismos bañan cualquier campo que rodea nuestra existencia. Nos encontramos además en un punto de inflexión en la historia; por una parte la elección del presidente Obama y por otra la actual crisis -ya van dos veces que la nombro-.

Quien crea que no se trata de la típica película americana se equivoca; si se diferencia en algo es que ahora los protagonistas no son blanquitos, si no de autóctonos de la India, lo cual si no le damos excesivamente importancia al color de la piel o a la procedencia de los protagonistas de las historias, no implica nada más. A no ser que, independientemente de lo que se cuente, se quiera llamar la atención del espectador a este respecto: la victoria de un no-blanquito.
Si han querido llevarse la típica historia norteamericana a un lugar remoto, pensemos que no es arbitrario ¿por qué no van a tener a ese lado del planeta los mismo sueños que en Norteamérica? Esto es: dinero y amor fácil. Parece decir: "tranquilos, aunque no tengais trabajo, aún puede tocaros la lotería o ganar un millonario premio en un concurso de televisión". Y en cuanto al amor: "todos los demás personajes de la película son malos malísimos, así que con mostrarte un poco cariñoso, seguro la chica te elige a tí, además le has salvado de las garras del dragón."

Ahora hablemos del cartel: ¿no se parece mucho a esta otra fotografía? Además, nos cuenta el final! Cinematográficamente entonces no es efectivo, ¿es un gancho?

Ahora sólo quiero destacar una escena en la que el protagonista, aún niño, escapa de su maligno jefe indio; entonces una pareja de norteamericanos le protege y el niño les dice "Bienvenidos a la India" y la pareja le contesta "Bienvenido a Norteamérica" (¿¡!?)

Cierto que la estoy poniendo a caldo, pero es que tengo muchas dudas.

lunes 26 de enero de 2009


El club de la lucha me ha defraudado.

Despúes de ver más de la mitad de la película varias veces, he conseguido verla entera.

Las dos primeras horas constituyen un verdadero alegato antisistema. Tenemos incluso la ocasión de ver a Brad Pitt a torso descubierto diciendo en uno de los discursos a los debotos del club: "...nos hacen creer que algún día seremos estrellas de cine, pero nunca lo seremos!". Pero los últimos minutos lo derrumban todo -sensorialmente es un final increible-; volvemos a la realidad en la que El club de la lucha ACABA siendo una película más; y nos deja con ese amargo sabor en la boca de aquello que pudo ser y no fue.

Jack trabaja investigando accidentes de coche y no le gusta su trabajo. Un día -el mismo que conoce a Tyler Durden- se incendia su apartamento y le pide ayuda a Tyler. Juntos empiezan el Club de la lucha, en el que bajo la máxima -muy respetable, por cierto- "sólo cuando se deje de tener miedo, se podrá actuar con libertad" se intenta llegar a eso. Pero Jack, llegado un momento, cree que las acciones llevadas a cabo están saliéndose de madre e intenta pararlas. Pero resulta que Durden es él mismo y sin una construcción clara del personaje y su guión, llega a la conclusión de que lo que le pasa es que está enamorado de la mujer a la que creía odiar. ¿"Los que se pelean, se desean" es la moraleja? ¿o es "All you need is love"?

Me da a mí que no se podían permitir OTRO final. Una cosa es que suelte al aire algunas ideas y otro bien diferente es la idea con la qe se concluya. Tampoco se podían permitir que el espectador se sintiera incómodo, que se revolviera en la butaca, en vez de descansar apaciblemente; al fin y al cabo el cine es puro entretenimiento, ¿no?

Ah! y otra cosa, las dos apariciones tanto de Starbucks, como de Pepsi -una visual y otra nombrada- tampoco creo que sean inocentes.